Apreciado Sr. Facebook
Me es grato presentarme ante usted. Tengo 36 años y soy licenciado en Periodismo por la Universitat Pompeu Fabra. Tras mucho esfuerzo y tesón hoy tengo el placer de ejercer como director de comunicación en LF Channel, la agencia de marketing y comunicación en la que cada día aprendo muchísimo de mi equipo, con mi equipo y de nuestros clientes (y los que vendrán). Me gusta mi trabajo, las relaciones interpersonales y la comunicación.
El motivo de la misiva que me gustaría hacerle llegar es el siguiente. Hacía 23 años que no veía a un grupo de amigos y usted lo ha hecho posible. Usted ha obrado con su invento otro pequeño gran milagro en Internet. Gracias a usted, me he reencontrado con mis compañeros de EGB. Con chavales con los que compartí 8 años de mi infancia, 8 años de estudios en una España lanzada de lleno a los principios de la democracia y una transición que poco a poco se fue quedando lejos.
Con algunos de ellos, tras pasar por los Maristas de Sants, todavía compartimos algo más en los Maristas Las Corts para el tramo final (bachillerato y COU) previo a la Universidad… Sr. Facebook gracias, gracias y gracias. En este mundo interconectado de pantallas LCD, teclados y ratones que funcionan en ciber computadores rapidísimos, algunos se quejan a veces de que todo se vuelve frío y de que perderemos con el tiempo el placer de una cena, un café, unas copas y unas risas con los nuestros.
Pues no. Se equivocan y facebook ha sido (está siendo) una bonita prueba de ello. Al igual que mi cena de reencuentro, me imagino en todo el mundo miles y miles de cenas de compañeros de universidad, de colegios, de máster, de internados, de clubs de fans de un/a cantante, por ejemplo. Me imagino miles y miles de cenas regadas con un poco de alcohol, que ayuda, por qué negarlo aunque “Bebe con moderación es tu responsabilidad”.
Me imagino estas cenas “facebook” de reencuentro con el pasado. De historias y anécdotas, de risas y alguna lágrima, de mirar a los ojos y pensar “no estamos tan mal, la vida pasa y aquí seguimos, luchando con los problemas de cada día”. De mirarnos a los ojos y saber que tuvimos una buena educación, algo severa si se compara con la actual, pero buena, muy buena a decir por los resultados en los hombres de bien que vi en ese encuentro.
Horas después de esta reunión que, en mi caso, acabó sobre las 5 de la madrugada (ya no estoy para estos trotes) estaba yo en mi casa a mis labores y riendo yo solito y recordando anécdotas del pasado rememoradas en ese cena. Unas risas que no se pagan ni con todo el oro del mundo. Unas risas sobre el pasado que han animado y mucho mi presente.
Porque, Sr. Facebook, no se lo he dicho al empezar esta carta pero antes que periodismo, también estudié Historia en la universidad de Barcelona y recuerdo una frase que decía algo así: “los pueblos que no escriben su historia y recuerdan su pasado están condenados a repetir los mismos errores tanto en su presente como en su futuro”. A mí esta cena facebook me llevó a un pasado y me recordó que sigo vivo, que estoy alegre y que tengo fuerzas para seguir al menos 50 años más.
Esta cena facebook me ha hecho pensar en estos 23 años de vida, de trabajo y de esfuerzo. Me ha hecho pensar en todo lo que he recorrido y viajado, aprendido, leído y caminado. Me ha hecho pensar que he tenido tiempo para todo y para conseguir muchas cosas y superarme día a día. Me ha hecho pensar que mi pasado me ayuda a crecer y a entender el presente de mi vida. El futuro, ya veremos.
No puedo parar de imaginarme, apreciado señor inventor en la Red de redes, su pequeño milagro “facebook” multiplicado por todo el mundo y, Sr. Facebook, quería transmitirle (y no sé cómo expresarle) mi más sincero agradecimiento. Para mi hoy el mundo es algo mejor que ayer y estamos todos más cerca. Me sigue gustando mi trabajo, las relaciones interpersonales y la comunicación. ¡Me encanta la comunicación casi tanto como viajar en AVE!
Atentamente,
Josep Salvat
PD: dedicado a los Sres. Seco, Ferré, Peña, Gállego, Carmona, Ruiz, Ibáñez, Martínez, Jiménez, González, Domínguez, Batlle, Serrano, Sanz, Muñoz y Molins
El motivo de la misiva que me gustaría hacerle llegar es el siguiente. Hacía 23 años que no veía a un grupo de amigos y usted lo ha hecho posible. Usted ha obrado con su invento otro pequeño gran milagro en Internet. Gracias a usted, me he reencontrado con mis compañeros de EGB. Con chavales con los que compartí 8 años de mi infancia, 8 años de estudios en una España lanzada de lleno a los principios de la democracia y una transición que poco a poco se fue quedando lejos.
Con algunos de ellos, tras pasar por los Maristas de Sants, todavía compartimos algo más en los Maristas Las Corts para el tramo final (bachillerato y COU) previo a la Universidad… Sr. Facebook gracias, gracias y gracias. En este mundo interconectado de pantallas LCD, teclados y ratones que funcionan en ciber computadores rapidísimos, algunos se quejan a veces de que todo se vuelve frío y de que perderemos con el tiempo el placer de una cena, un café, unas copas y unas risas con los nuestros.
Pues no. Se equivocan y facebook ha sido (está siendo) una bonita prueba de ello. Al igual que mi cena de reencuentro, me imagino en todo el mundo miles y miles de cenas de compañeros de universidad, de colegios, de máster, de internados, de clubs de fans de un/a cantante, por ejemplo. Me imagino miles y miles de cenas regadas con un poco de alcohol, que ayuda, por qué negarlo aunque “Bebe con moderación es tu responsabilidad”.
Me imagino estas cenas “facebook” de reencuentro con el pasado. De historias y anécdotas, de risas y alguna lágrima, de mirar a los ojos y pensar “no estamos tan mal, la vida pasa y aquí seguimos, luchando con los problemas de cada día”. De mirarnos a los ojos y saber que tuvimos una buena educación, algo severa si se compara con la actual, pero buena, muy buena a decir por los resultados en los hombres de bien que vi en ese encuentro.
Horas después de esta reunión que, en mi caso, acabó sobre las 5 de la madrugada (ya no estoy para estos trotes) estaba yo en mi casa a mis labores y riendo yo solito y recordando anécdotas del pasado rememoradas en ese cena. Unas risas que no se pagan ni con todo el oro del mundo. Unas risas sobre el pasado que han animado y mucho mi presente.
Porque, Sr. Facebook, no se lo he dicho al empezar esta carta pero antes que periodismo, también estudié Historia en la universidad de Barcelona y recuerdo una frase que decía algo así: “los pueblos que no escriben su historia y recuerdan su pasado están condenados a repetir los mismos errores tanto en su presente como en su futuro”. A mí esta cena facebook me llevó a un pasado y me recordó que sigo vivo, que estoy alegre y que tengo fuerzas para seguir al menos 50 años más.
Esta cena facebook me ha hecho pensar en estos 23 años de vida, de trabajo y de esfuerzo. Me ha hecho pensar en todo lo que he recorrido y viajado, aprendido, leído y caminado. Me ha hecho pensar que he tenido tiempo para todo y para conseguir muchas cosas y superarme día a día. Me ha hecho pensar que mi pasado me ayuda a crecer y a entender el presente de mi vida. El futuro, ya veremos.
No puedo parar de imaginarme, apreciado señor inventor en la Red de redes, su pequeño milagro “facebook” multiplicado por todo el mundo y, Sr. Facebook, quería transmitirle (y no sé cómo expresarle) mi más sincero agradecimiento. Para mi hoy el mundo es algo mejor que ayer y estamos todos más cerca. Me sigue gustando mi trabajo, las relaciones interpersonales y la comunicación. ¡Me encanta la comunicación casi tanto como viajar en AVE!
Atentamente,
Josep Salvat
PD: dedicado a los Sres. Seco, Ferré, Peña, Gállego, Carmona, Ruiz, Ibáñez, Martínez, Jiménez, González, Domínguez, Batlle, Serrano, Sanz, Muñoz y Molins
